¿Te entra pánico cada vez que te suena el teléfono y ves que la llamada es en inglés? ¡Tranquilo, a mí también me pasaba! Esa sensación de quedarte en blanco y no saber qué decir es algo que todos hemos experimentado.
Pero no te preocupes, porque en el mundo conectado de hoy, hablar por teléfono en inglés es una habilidad súper valiosa y, con los consejos correctos, puedes dominarla sin estrés.
He recopilado mis mejores estrategias y truquitos personales que te ayudarán a sonar natural y seguro en cada conversación. ¡Descubramos juntos cómo transformar tus llamadas telefónicas en inglés y dominar esta habilidad tan útil!
Querida comunidad,¡Qué gusto tenerlos de nuevo por aquí! Hoy vamos a sumergirnos en un tema que a muchos nos causa un poquito de sudor frío: ¡hablar por teléfono en inglés!
Sé que la descripción ya les dio una idea, pero quiero que sepan que no están solos en esto. Esa sensación de “¡oh, no, en inglés!” al ver una llamada entrante es universal.
A mí me ha pasado un millón de veces, desde llamadas de trabajo inesperadas hasta intentar resolver un problema con una aerolínea extranjera. Pero la buena noticia es que, con algunos trucos y un poco de práctica, podemos convertir ese pánico en una conversación fluida y exitosa.
He puesto en práctica cada uno de estos consejos y, créanme, ¡funcionan de maravilla! Vamos a desglosar juntos cómo dominar esta habilidad tan útil en el mundo de hoy.
Prepárate antes de descolgar: ¡La clave del éxito!

¡Ay, cuántas veces me ha pasado! Ves ese número internacional en la pantalla y el corazón te da un vuelco. La primera vez que tuve que llamar a un proveedor en Estados Unidos para resolver un problema con un pedido, sentí que me iba a desmayar. No sabía por dónde empezar. Pero con el tiempo, he aprendido que la preparación es tu mejor amiga. No subestimes el poder de tomarte cinco minutos antes de marcar o descolgar. Piensa en el motivo de la llamada, ¿qué quieres conseguir? ¿Qué información necesitas o debes dar? Tener claros tus objetivos te da una base sólida para arrancar la conversación. Es como estudiar para un examen; si vas con los conceptos claros, la mitad de la batalla ya está ganada. Intenta visualizar la conversación, incluso ensayar mentalmente algunas frases clave. Esto reduce drásticamente esa sensación de pánico inicial y te permite proyectar confianza, aunque por dentro estés temblando un poco. Recuerdo una vez que tenía que cancelar una suscripción y me preparé una lista de puntos que quería tocar. ¡Funcionó de maravilla! Pude ser concisa y efectiva sin balbucear.
Ten claro el propósito de la llamada
Antes de siquiera pensar en cómo sonar, pregúntate: ¿Por qué estoy haciendo esta llamada? ¿Es para hacer una reserva? ¿Para pedir información sobre un producto? ¿Para resolver una queja? Una vez que tengas tu objetivo principal en mente, puedes empezar a organizar tus pensamientos. A mí me gusta escribir un par de frases clave en una libreta, como un mini guion. No es para leerlo palabra por palabra, sino para tener un ancla si me pierdo. Esto me ayuda a mantener el rumbo y a no desviarme con divagaciones que solo complican la comunicación y alargan la llamada. Es fundamental ser lo más directo posible en inglés, ya que en muchas culturas se valora la eficiencia en las comunicaciones telefónicas. Una vez estaba llamando a un hotel en Londres y no tenía claro si solo quería información o reservar; la conversación se hizo un poco caótica hasta que me organicé mentalmente.
Recopila información y vocabulario esencial
¿Vas a hablar de finanzas? ¿De tecnología? ¿De un viaje? Cada tema tiene su propio vocabulario específico. Antes de la llamada, tómate un momento para buscar esas palabras o frases que sabes que vas a necesitar. No tienes que memorizar un diccionario, pero tener a mano 3 o 4 términos clave puede salvarte la vida. Por ejemplo, si vas a discutir un problema con tu internet, palabras como “connection”, “router”, “speed”, “billing issue” son imprescindibles. Me he encontrado en situaciones donde me faltaba justo la palabra que necesitaba y eso me generaba un bloqueo total. Ahora, siempre hago una pequeña lista. Además, ten a mano cualquier número de referencia, datos personales o detalles específicos que puedan pedirte. Imagínate tener que buscar tu número de cliente mientras la otra persona espera. ¡Es un estrés innecesario! Prepárate como si fueras a una entrevista, con todos tus “papeles” en orden.
Frases salvavidas que te sacarán de apuros: Tu arsenal verbal
Cuando el inglés no es tu lengua materna, a veces sentimos que nos quedamos sin palabras justo en el momento crucial. ¡Lo sé! Esa sensación de tener la idea en la cabeza, pero no la frase correcta en la punta de la lengua. Por eso, he creado una pequeña colección de “frases salvavidas” que me han rescatado de más de un apuro. No se trata de memorizar guiones, sino de tener un repertorio de expresiones que te den seguridad y te permitan navegar la conversación con soltura. Algunas son para pedir que repitan, otras para presentarte con confianza, y otras para manejar situaciones difíciles. Estas frases son como pequeños mapas en tu cerebro que te guían cuando sientes que te estás perdiendo. La clave es practicarlas, hacerlas tuyas, hasta que salgan de forma natural. Recuerdo una vez que estaba en una videollamada y la conexión era horrible. Si no hubiera tenido la frase “Could you repeat that, please? The line is a bit bad,” habría sido un desastre.
Cómo presentarte y saludar con aplomo
La primera impresión es la que cuenta, ¿verdad? Y en una llamada telefónica, el saludo es clave. No es lo mismo un “Hello” a secas que un “Good morning, this is [tu nombre] speaking”. Suena mucho más profesional y te da un aire de confianza desde el principio. Cuando tú recibes la llamada y no identificas a la persona, un amable “May I ask who’s calling, please?” es tu mejor amigo. Estas pequeñas fórmulas, aunque sencillas, marcan una gran diferencia en cómo te perciben. A mí me ha ayudado mucho ensayarlas en voz alta antes de una llamada importante. No es para sonar como un robot, sino para que salgan sin pensar, como si fueran parte de ti. Si estás llamando a alguien específico, “May I speak to [nombre], please?” es la forma más cortés y efectiva de pedirlo.
Expresiones para cuando algo no cuadra
Uno de los mayores miedos es no entender algo. ¡Es completamente normal! En lugar de quedarte en silencio o fingir que has entendido, es crucial tener frases para pedir aclaraciones. “I’m sorry, could you repeat that, please?” o “Would you mind saying that again more slowly?” son excelentes opciones. También puedes decir, “I’m afraid I didn’t quite catch that.” Y si crees que entendiste pero quieres confirmar, “So, if I understand correctly, you mean…?” o “Did you say [información clave]?” son muy útiles. Recuerdo que al principio me daba vergüenza preguntar, pero me di cuenta de que es mejor aclarar las cosas a tiempo que cometer un error por no haber entendido bien. La persona al otro lado agradecerá tu interés en comunicarte eficazmente.
Entendiendo los acentos y la velocidad: No te desesperes
Una de las cosas que más me frustraba al principio era la variedad de acentos. El inglés es un idioma global y te encontrarás con acentos británicos, americanos, australianos, irlandeses, y muchísimos más, además de los de personas que, como nosotros, lo tienen como segunda lengua. Y ni hablar de la velocidad a la que hablan algunos. ¡Parece que están recitando un trabalenguas! Pero aquí va mi truco personal: no intentes entender cada palabra. Concéntrate en las palabras clave y el contexto general de la conversación. Al principio me estresaba muchísimo cuando no captaba algo, pero luego aprendí que no pasa nada si no lo entiendes todo. La clave es la paciencia y la práctica constante. Escuchar podcasts y ver series en inglés con diferentes acentos sin subtítulos es un entrenamiento fantástico para tu oído. No es un camino fácil, pero cada vez que consigues entender una llamada, ¡la satisfacción es enorme!
Aclimata tu oído a las variaciones
Nadie nace sabiendo identificar todos los acentos del mundo. Es un proceso. Lo que a mí me funciona es la inmersión. Intenta escuchar diferentes tipos de inglés. Hay muchísimos recursos gratuitos: podcasts de noticias de la BBC o la NPR, programas de radio online de Australia, o incluso videos de YouTube de gente de distintas partes del mundo hablando inglés. Cuando escuches a alguien con un acento que te resulta difícil, no te rindas. Concéntrate en el ritmo y la entonación. Al principio, mi cerebro era un caos, pero poco a poco, empecé a diferenciar patrones y a familiarizarme con las pronunciaciones. Es como cuando aprendes a distinguir los diferentes dialectos del español; lleva tiempo, pero se consigue. La clave es la exposición constante y la curiosidad.
Maneja la velocidad y la frustración
Algunas personas hablan a la velocidad de la luz, ¿verdad? Y si a eso le sumas un acento desconocido, la combinación puede ser explosiva para nuestros nervios. Cuando me pasaba esto, me entraban ganas de colgar. Pero he aprendido que es vital mantener la calma. Puedes usar frases educadas para pedir que hablen más lento, como “Could you speak a little slower, please?” o “I’m having a bit of trouble understanding, could you articulate more clearly?” No hay vergüenza en pedirlo. Al contrario, demuestra tu interés en la comunicación. Además, es útil tomar notas rápidas de los puntos clave. No te centres en transcribir todo, solo lo esencial. Esta estrategia me ha salvado de varios malentendidos y me ha permitido mantener el control de la conversación, incluso cuando la velocidad era un desafío.
Cuando la conexión falla: Preguntas clave y cómo pedir que repitan
¡Ah, las llamadas telefónicas! Una de las cosas más frustrantes es cuando la conexión no ayuda. Cortes, ruidos extraños, una voz que va y viene… en un idioma que no es el tuyo, esto es un nivel de dificultad extra. Me acuerdo de una vez que estaba intentando hablar con un banco para resolver un cargo en mi tarjeta. La llamada se cortaba cada dos por tres y la frustración iba en aumento. Pensaba: “¿Y ahora qué hago?”. Por suerte, he aprendido que hay frases específicas que te ayudan a manejar estas situaciones con elegancia y eficacia. No dejes que una mala conexión arruine tu esfuerzo. Estas frases son como tu salvavidas cuando sientes que te ahogas en el ruido y la falta de señal. La paciencia y el uso de estas expresiones son tus mejores aliados.
Identifica y comunica los problemas técnicos
Lo primero es ser claro sobre el problema. Si la línea está mal, no lo dudes, dilo. “I’m sorry, the line is breaking up,” o “I’m having a bit of a bad connection.” Si no escuchas bien, “I can’t hear you very well,” o “The sound is quite faint.” Es importante que la otra persona sepa que el problema no es tu falta de comprensión del inglés, sino un fallo técnico. A veces, con solo pedir que suban el volumen o se acerquen al micrófono, se soluciona. Una vez me pasó que la otra persona me estaba dando unas indicaciones importantísimas y el audio era pésimo. Dije, “I apologize, but there’s a lot of static on the line, would you mind repeating the last part?” Y funcionó. Pudo entender que no era un problema mío y repitió con más claridad.
Pide repeticiones sin sonar repetitivo
Pedir que repitan es normal, pero hay formas de hacerlo sin que parezca que no prestas atención. Además de las clásicas “Could you repeat that, please?” puedes variar un poco. Por ejemplo, “Would you mind going over that last point again?” o “I didn’t quite catch the name/number, could you spell it out for me?” Deletrear nombres y números es súper común y es una habilidad que te recomiendo practicar. ¡Aquí te dejo una tabla con el alfabeto fonético que te salvará la vida! Personalmente, siempre tengo un bolígrafo y un papel a mano para anotar todo lo importante, especialmente nombres, direcciones o fechas. Esto te permite concentrarte en la escucha activa y verificar la información que recibes.
| Letra | Palabra Fonética (Ejemplo) |
|---|---|
| A | Alpha |
| B | Bravo |
| C | Charlie |
| D | Delta |
| E | Echo |
| F | Foxtrot |
| G | Golf |
| H | Hotel |
| I | India |
| J | Juliet |
| K | Kilo |
| L | Lima |
| M | Mike |
| N | November |
| O | Oscar |
| P | Papa |
| Q | Quebec |
| R | Romeo |
| S | Sierra |
| T | Tango |
| U | Uniform |
| V | Victor |
| W | Whiskey |
| X | X-ray |
| Y | Yankee |
| Z | Zulu |
Dejando mensajes de voz: Profesionalismo y claridad

Dejar un mensaje de voz en inglés puede ser un arte. Piensa en cuántas veces has grabado uno en español y has dudado en la formulación. Ahora imagínate eso en otro idioma. ¡Doble desafío! Sin embargo, es una habilidad súper importante, especialmente en el ámbito profesional. Me ha tocado dejar mensajes para clientes importantes o para compañeros de trabajo cuando no podían atenderme, y siempre he notado que un mensaje claro y conciso te posiciona como alguien eficiente y respetuoso del tiempo de los demás. La clave es ser directo, dar la información necesaria y dejar claro cuál es el siguiente paso. Nada de divagar o balbucear, por mucho que te apetezca. ¡Al grano! Es tu oportunidad de dejar una buena impresión incluso en la distancia.
Estructura tu mensaje para ser efectivo
Antes de que suene el “beep” de la grabadora, tómate un segundo para pensar. Yo siempre me hago un pequeño esquema mental. Primero, saluda y preséntate claramente: “Hello, this is [tu nombre] calling from [tu empresa/departamento].” Luego, ve directo al grano y explica brevemente el motivo de tu llamada: “I’m calling regarding [el tema].” Si necesitas una acción específica, pídelo: “Could you please call me back at [tu número]?” No olvides dar las gracias y despedirte educadamente. La idea es que la persona que escuche tu mensaje tenga toda la información que necesita para contactarte o para entender lo que quieres. Un mensaje de voz bien estructurado demuestra profesionalismo y evita confusiones, lo cual es oro puro en cualquier idioma.
Qué hacer si eres tú quien recibe el mensaje
Cuando la persona que buscas no está disponible, tú serás quien reciba el mensaje. Es importante saber cómo ofrecer esa opción de manera cortés. “¿May I take a message?” o “Would you like to leave a message?” son frases estándar y muy útiles. Asegúrate de pedir el nombre de la persona que llama y su número de teléfono. También es bueno preguntar por el motivo de la llamada, si es apropiado: “Could you tell me what it’s regarding?” Y, sobre todo, no te olvides de anotar el mensaje completo y pasarlo a la persona indicada. La organización es clave aquí. Imagínate lo molesto que sería para alguien no recibir un mensaje importante porque no lo anotaste bien o no lo entregaste. Un buen manejo de los mensajes demuestra que eres una persona de confianza y que tu trabajo es impecable.
Cultura telefónica: Pequeños detalles que marcan la diferencia
Más allá de las palabras y las frases, hay un componente cultural en las llamadas telefónicas que a veces pasamos por alto. No es solo lo que dices, sino cómo lo dices, el tono, las pausas, incluso el momento en que llamas. He aprendido, a base de ensayo y error, que pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia en cómo te perciben al otro lado de la línea. Por ejemplo, en algunos países es común ir directamente al grano, mientras que en otros se espera una pequeña charla inicial. Adaptarse a estas sutilezas demuestra respeto y facilita la comunicación. Una vez, llamé a un contacto en Alemania muy temprano por la mañana, pensando que estaba siendo diligente, ¡y descubrí que allí se valora más empezar el día con calma y no antes de las 9 am! Son esos detalles los que te hacen sonar más como un nativo y menos como un extranjero.
Formalidad versus informalidad: ¿Cuándo usar cuál?
Saber cuándo ser formal y cuándo informal es crucial. Si llamas a una empresa, un médico o cualquier situación profesional, el lenguaje formal es tu mejor opción. Utiliza “May I” o “Could you” en lugar de “Can I” o “I want”. Cuando hablas con amigos o familiares, obviamente, puedes ser más relajado: “Hey, it’s [tu nombre], what’s up?”. Es una cuestión de respeto y de adecuarte al contexto. A mí me ha ayudado mucho pensar en la relación que tengo con la persona al otro lado. Si es alguien con quien no tengo una relación personal, siempre opto por la formalidad. Si es un amigo, me suelto un poco más. Esta adaptación te permite navegar cualquier conversación con confianza y sin sonar fuera de lugar.
El arte de la pequeña charla y el cierre
En muchas culturas anglosajonas, la pequeña charla (“small talk”) al inicio o final de la llamada es común, incluso en entornos profesionales. Un “¿How are you today?” o un comentario sobre el clima pueden romper el hielo. Y al finalizar, no solo digas “Goodbye”. Un “Thank you for your help” o “It was nice talking to you” dejan una buena impresión. A mí me costó al principio, porque en mi cultura a veces somos más directos, pero he aprendido que estos pequeños momentos de conexión humanizan la conversación. Además, es importante saber cómo cerrar la llamada sin ser brusco. Frases como “Well, I have a lot to get done today, so I should let you go” o “It’s been great to talk but I should probably get going” son excelentes para indicar amablemente que la conversación llega a su fin. Estos detalles demuestran consideración y te hacen sonar más natural y confiado.
Practica, practica y practica: Tu mejor aliado
¡Aquí está el verdadero secreto! Leer sobre el tema, entender las frases, tener un guion… todo eso está genial, pero nada sustituye a la práctica. Yo lo he vivido en carne propia. Al principio, cada llamada era un calvario, pero cuanto más me exponía, más cómoda me sentía. No necesitas un viaje a Londres o Nueva York para practicar. Puedes empezar desde casa, ¡de verdad! Lo importante es crear oportunidades y no tener miedo a los errores, porque de ellos se aprende muchísimo. Cada llamada es una oportunidad para mejorar, para probar una nueva frase, para afinar tu oído. Recuerdo una vez que estaba tan nerviosa por una llamada que la grabé y luego la escuché para ver mis errores. ¡Menudo ejercicio! Pero me ayudó a identificar mis puntos débiles y a corregirlos.
Crea tus propias oportunidades de práctica
No esperes a que te llamen para practicar. ¡Provoca tú las llamadas! Puedes llamar a hoteles en destinos turísticos de habla inglesa para preguntar por disponibilidad, a tiendas online para resolver dudas sobre un producto, o incluso a servicios de atención al cliente de alguna empresa internacional. Otra idea fantástica es unirte a grupos de intercambio de idiomas online o buscar “tandem partners” con quienes puedas practicar por teléfono. La clave es simular situaciones reales. Yo, por ejemplo, me apunto a webinars o conferencias online en inglés que requieran interacción por voz. Así me obligo a hablar y a responder preguntas. Al principio, era un poco forzado, pero ahora lo veo como parte de mi rutina de aprendizaje y lo disfruto muchísimo.
No temas a los errores: Son parte del aprendizaje
Este es, quizás, el consejo más importante. ¡Vas a cometer errores, y está bien! Es parte del proceso de aprendizaje. Yo he dicho cosas que no tenían sentido, me he equivocado de palabra y he tenido momentos de “cerebro en blanco”. Y adivina qué, ¡el mundo no se ha acabado! La mayoría de las personas son comprensivas y valoran el esfuerzo que haces por comunicarte en su idioma. En lugar de ver los errores como fracasos, míralos como oportunidades de aprendizaje. Cada vez que te corriges o que alguien te corrige, estás un paso más cerca de la fluidez. Una vez, en una llamada de trabajo, me equivoqué con un término técnico. Me dio muchísima vergüenza en el momento, pero mi compañero me corrigió amablemente y desde entonces, no he vuelto a cometer ese error. ¡Así es como se aprende de verdad!
글을 마치며
¡Y así llegamos al final de este recorrido, mis queridos amigos! Espero de corazón que estos consejos les sirvan tanto como a mí. Hablar por teléfono en inglés, aunque al principio parezca una montaña imposible de escalar, es una habilidad que se conquista paso a paso. Recuerdo mis primeros intentos, llenos de nervios y con el sudor frío recorriendo mi espalda, pero cada pequeña victoria, cada conversación exitosa, me dio la confianza para seguir adelante. No se trata de ser perfecto, sino de ser efectivo y de atreverse a dar el salto. Con preparación, las frases adecuadas y la actitud correcta, verán cómo esa sensación de pánico se transforma en una oportunidad para conectar y aprender. ¡Así que, ánimo y a descolgar ese teléfono sin miedo!
알아두면 쓸mo útil información
1. Sumérgete en podcasts y audiolibros en inglés con diferentes acentos para acostumbrar tu oído. No te centres en entender cada palabra al principio, solo en el ritmo y la entonación. Verás cómo, poco a poco, tu comprensión auditiva mejora muchísimo y las llamadas se vuelven menos intimidantes.
2. Antes de una llamada importante, anota los puntos clave que quieres discutir y las posibles respuestas. Esto no es para leer un guion, sino para tener una guía que te dé seguridad y evite que te quedes en blanco. Es una táctica que uso siempre y me ha salvado en más de una ocasión.
3. No dudes en usar frases como “Could you please spell that out for me?” (¿Podrías deletrearlo, por favor?) para nombres, direcciones o números. Esto demuestra tu profesionalismo y asegura que la información es correcta, evitando errores y malentendidos.
4. Practica con amigos o compañeros que también estén aprendiendo inglés. Simulen situaciones de llamadas telefónicas y dense retroalimentación constructiva. Es una forma segura y divertida de mejorar sin la presión de una situación real.
5. Mantén la calma si la conexión es mala o si no entiendes algo. Usa frases como “I’m sorry, the line is a bit bad, could you repeat that?” (Disculpa, la línea está un poco mal, ¿podrías repetir eso?). La paciencia y la comunicación son clave para superar los obstáculos técnicos.
Importante a tener en cuenta
En resumen, dominar las llamadas telefónicas en inglés se reduce a tres pilares fundamentales: una buena preparación, un arsenal de frases útiles a tu disposición y una práctica constante sin miedo a los errores. La experiencia me ha enseñado que la clave no es la perfección, sino la confianza y la voluntad de comunicarse. No te desesperes con los acentos ni con la velocidad, son solo desafíos que tu oído irá superando con el tiempo y la exposición. Recuerda que cada llamada es una oportunidad de aprendizaje, un paso más hacia la fluidez y la seguridad. Así que respira hondo, prepárate con estas herramientas y lánzate. ¡Estoy convencido de que lo harás genial!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ero aprendí que la clave no es entender cada palabra, sino la idea principal, y sobre todo, ¡no tener miedo a preguntar! Mi truco personal es usar frases sencillas como “Could you please repeat that?” (¿Podrías repetir eso, por favor?) o “Could you speak a little slower?” (¿Podrías hablar un poco más despacio?). A veces, si es algo muy específico, digo algo como “Sorry, I didn’t quite catch that. Could you explain it in another way?” (Perdona, no lo he pillado del todo. ¿Podrías explicarlo de otra forma?). Y no te sientas mal por hacerlo, ¡al contrario! Demuestra que estás prestando atención y quieres entender bien. Además, si la llamada es importante, siempre puedes resumir lo que crees haber entendido: “So, if I understand correctly, you’re saying…?” (Entonces, si entiendo bien, ¿estás diciendo…?). ¡Funciona de maravilla para aclarar cualquier duda!Q2: ¿Cómo puedo dejar de sonar como si estuviera leyendo de un libro de texto y sonar más auténtica, como si fuera yo misma hablando?
A2: ¡Qué buena pregunta! Esta es una de las que más me hacen, y es totalmente normal. Yo al principio sonaba como un robot de Google Translate, ¡te lo juro! Creo que el gran cambio para mí vino cuando dejé de intentar ser ‘perfecta’ y empecé a relajarme. Un truco que me funciona de maravilla es fijarme en cómo hablan los nativos en series, películas o podcasts. No solo en las palabras, sino en la entonación, las pausas, los pequeños ‘uhm’, ‘like’, ‘you know’ que usan. Son conectores que le dan naturalidad. Por ejemplo, en vez de decir siempre ‘Yes’, puedes usar ‘Absolutely!’, ‘Definitely!’, o un simple ‘Yeah, that’s right’. Otro consejo de oro es no obsesionarte con la gramática mientras hablas. Es mejor cometer un pequeño error y mantener la fluidez que detenerte y que se corte la conversación. Y lo más importante: ¡sé tú misma! Tu personalidad puede brillar incluso en otro idioma. Si eres de las que gesticula mucho, ¡hazlo! Aunque no te vean, te ayuda a sentirte más cómoda y a transmitir esa energía en tu voz.Q3: Tengo un miedo tremendo a quedarme en blanco en medio de una llamada importante. ¿Me recomiendas preparar un guion? Y si aun así me quedo muda, ¿qué hago?
A3: ¡Uff, ese es el miedo más grande de todos, ¿verdad?! Y créeme, conozco esa sensación perfectamente. A mí me pasó una vez en una entrevista de trabajo por teléfono que me hicieron una pregunta inesperada y… ¡silencio total! Me sentía fatal. Lo de preparar un guion es un sí rotundo, pero con un matiz. No un guion palabra por palabra, porque eso puede hacerte sonar robótica y te presiona a recordar el texto. Yo preparo una lista de puntos clave, las preguntas que quiero hacer, las respuestas que posiblemente me pidan y, muy importante, ¡frases de rescate! Esas frases que te sacan del apuro. Por ejemplo: “Just a moment, please, I’m just gathering my thoughts” (Un momento, por favor, estoy organizando mis ideas) o “That’s an interesting question, let me think for a second” (Esa es una pregunta interesante, déjame pensar un segundo). Esto te da unos segundos preciosos para respirar y reorganizarte. Y si te quedas completamente en blanco, no te castigues. Es humano. Pide un segundo, toma un sorbo de agua si la tienes a mano, y respira hondo.
R: ecuerda que la otra persona probablemente entiende que no es tu idioma nativo y suele ser muy comprensiva. ¡No estás solo/a en esto!






